Aire libre

¿Aire libre con los niños? Tips para que puedan jugar tranquilos

Las actividades al aire libre siempre son recomendables para cualquier persona de cualquier edad, especialmente si se trata de niños; quienes son los principales de disfrutar de un buen paseo o cualquier juego a cielo abierto.

Si existe un buen clima, todo es posible para que un niño pueda disfrutar su día tomando un poco de aire fresco, poner cada músculo del cuerpo a trabajar entre corridas y por supuesto admirar paisajes; o simplemente estar grato por no permanecer más entre las cuatro paredes de su hogar.

Este tipo de salidas para los menores de edad son ampliamente recomendables para su desarrollo personal y social. Y pese a que esta clase de actividades son altamente recomendadas, siempre tendrán que hacerlo con ciertas condiciones y precauciones.

Cada niño que salga a disfrutar al aire libre deberá hacerlo con ciertas medidas que no pongan en riesgo su salud, porque pese a que las salidas al exterior son positivas siempre pueden salir perjudicados por muchos motivos.

Uno de las principales preocupaciones que deben considerar los padres o tutores del niño es la duración de la exposición al sol. Sí, los rayos solares pueden brindar múltiples nutrientes a nuestro organismo tal como la vitamina D.

Sin embargo existen ciertos horarios en el que permanecer prolongadamente y sin protección alguna al sol, podrían provocarle al niño quemaduras significantes a su piel. La piel de los infantes suele ser más delicadas que de los adultos; y para mayor seguridad las horas más recomendables para disfrutar de los rayos solares son a partir de las 16:00 horas.

Asegurar la estructura de los parques al aire libre

Los parques infantiles son uno de los primeros lugares a donde acuden los niños para su diversión, y será necesario para cada uno de los padres verificar las condiciones de cada una de las estructuras de los juegos, ya que pueden peligrar con el más mínimo detalle.

Los toboganes son uno de los principales focos de alerta que se debe tomar en cuenta debido a que muchos poseen tantos años que no se les realiza el debido mantenimiento y podrían estar oxidados y afilados en ciertas zonas;algo que puede ocasionar un daño muy considerable al niño como para herirlo a tal punto de que su piel sangre y sea necesario curarlo.

De igual forma hay que tener la certeza que no hay ningún material o herramienta que sea punzante y esté al alcance de los más pequeños.

Mantener distancia con los juegos ocupados

Otra motivo que puede poner en riesgo la integridad de un niño es la que cercanía de este hacia las estructuras de juegos que se encuentren ocupadas, y un ejemplo claro de ello son los columpios en movimiento.

A la mayoría de los pequeños de la casa les encanta retarse o intensificar el juego para hacerlo emocionante, y muchas veces cuando se columpian no miden la proximidad con otros niños; pudiendo malograr los físicamente con algún golpe. Por eso es importante educarlos a ser pacientes para que puedan disfrutar sanamente una vez que vean que su turno esté cerca.

Llevar calzado apropiado al aire libre

Entre cada corrida o caminata que puedan hacer los pequeños, pueden correr con el riesgo de resbalarse o caerse si no utilizan el calzado adecuado para la ocasión.

Sobre todo se debe considerar si el niño está en ambientes como los de las piscinas; que suelen ser muy resbaladizos y para ello hay que enseñarlos a caminar de forma pausada o simplemente obligarlos a usar algún tipo de sandalias que sea Anti resbaladizo.

Así mismo ocurre en terrenos como parques, que pueden estar muy húmedos y correr con el riesgo de tropezar y caerse.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *