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Fútbol: Provechos que puede generar en los niños

Un niño que practique fútbol podrá obtener múltiples beneficios para su crecimiento y desarrollo cognitivo, más allá de preferir esta actividad como un simple hobbies o pensarlo como una posible carrera profesional, algo que muchos desde temprana deciden sin titubear sobre lo que quiere ser cuando sean mayores.

En sí, al ser el fútbol un deporte esto le brindará al niño o al adolescente mejores condiciones físicas tanto en fuerza como en rendimiento, acabando con cualquier vicio y sedentarismo que puedan atravesarse en su camino.

Por eso, más que el hecho que sean solo unos niños pateándose la pelota, cualquier actividad recreativa al aire libre permitirá un mejor desarrollo para su futuro desde múltiples puntos de vista.

De allí la razón por la que los padres deben alentar a sus hijos a realizar este tipo de prácticas, siempre y cuando el niño en cuestión le sea de su agrado pues lo ideal es no obligarlo a hacer algo que no quiera, simplemente presentarle las opciones.

Lo bueno del fútbol

El fútbol posee reglas y disciplina, algo que el niño debe estar muy consciente desde temprana edad, puesto que todo el mundo a su alrededor funciona en base a reglamentos y deberes a los que se debe ajustar.

Sí, puede que patear la pelota sea muy divertido, pero para jugar debidamente se tendrá que ejercitar y capacitar para hacerlo como corresponde. Esta es una de las razones más poderosas por las que todo niño debería estar realizando algún deporte o actividad extra curricular.

Cultiva la paciencia

Es común que muchos niños quieran obtener sus recompensas y deseos en la breve inmediatez posible, sin embargo cuando se trata de aprender a jugar fútbol es allí cuánto más debe tener paciencia para lograr sus objetivos.

Por más talento que el niño tenga, tiene que ser paciente al momento de conocer las reglas y las tácticas para desenvolverse frente al balón, y en definitiva eso no se consigue de la noche a la mañana.

Reduce la hiperactividad

Hay niños que poseen una cantidad de energía exorbitante que incluso pueden llegar a cansar a sus padres y agotarlos día tras día, y el fútbol es precisamente una de esas actividades donde se requiere mucha energía para desempeñarlo.

Un niño con hiperactividad que esté jugando fútbol permitirá descargar toda la energía necesaria en el campo, y quizás con un poco de suerte llegue a casa lo suficientemente agotado; siempre y cuando no descuide los deberes del hogar y de la escuela por supuesto.

Mejora la socialización

Un niño que juegue fútbol implica que tenga que interactuar constantemente y diariamente con sus compañeros del equipo, y si hay algo que aplaudirle al fútbol es que mejora las relaciones sociales en los niños e incluso permite tener mejores interacciones entre su grupo.

Además, el fútbol desarrolla el sentido de la lógica y empatía, ya que se necesita mucha inteligencia y estrategia al momento de actuar, pero también se requiere de sentido de hermandad o compañerismo para funcionar como un engranaje porque si tan solo un integrante del equipo llegase a fallar, todos fallarían.

Sentido de superación en el fútbol

Un niño que pertenezca a un equipo de fútbol debe entender que habrá días en los que pueda perder los partidos, pero que no por ello deba rendirse.

Este deporte exige presión en sus alumnos, y estos deberán manejarla lo mejor posible, y de hacerlo sabrán que necesitarán mejorar y practicar todos los días para llegar a la meta establecida: ganar.

También es una actividad que le permitirá reconocer sus talentos como desvirtudes, algo necesario para su vida diaria si quiere superarse como el ser humano que es. Es indispensable hacerles saber que sin importar qué tan buenos o malos sean en algo; que siempre se les apoyará y alentará a sacar lo mejor de sí, pese a las debilidades o fortalezas. Ese es el reto constante que deben tomar en cuenta.

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